Movimiento contra la Intolerancia pide medidas contra la violencia juvenil

El Movimiento contra la Intolerancia ha hecho público un comunicado en el que reclama a la delegada del Gobierno en Madrid, María Paz García Vega, así como a la alcaldesa de la capital madrileña, Manuela Carmena, una intervención “con urgencia y eficacia frente a la violencia urbana y juvenil” que viene teniendo lugar en las localidades de la región y, especialmente, en dicha capital.

La asociación (fundada por Esteban Ibarra en 1992) ha señalado, asimismo, los últimos incidentes acaecidos en la Comunidad de Madrid, como el de consecuencias mortales en la reyerta de Cobeña; en una discoteca de Aluche en el que fue asesinado un joven a tiros; en Hortaleza un MENA ha apuñalado a otro; en Lavapiés donde se denuncian agresiones nocturnas realizadas por jóvenes delincuentes; un menor en Vallecas que casi pierde un ojo tras una brutal agresión a de un grupo de jóvenes y adolescentes; en Carabanchel con una disputa comercial a navajazos; u otros como el de los bajos de Azca realizado por grupos ultras del fútbol de carácter racista y homófobo.

El Movimiento contra la Intolerancia señala que “la ciudadanía está alarmada” insistiendo en que  “los sucesos violentos protagonizados por grupos de jóvenes o de bandas urbanas han incrementado la inseguridad”. También han destacado que “la mayoría de las agresiones se cometen con puñales y otras armas blancas” subrayando que  “incluso han aparecido pistolas y otras armas prohibidas, como puños americanos y barras”.

Como solución a esta situación, la asociación destaca que “lo que se necesita son medidas efectivas y eficaces, como las que se llevaron a cabo en otros períodos sobre la noche madrileña, como las operaciones Búho y Luna a finales de los noventa, donde se incautaron un promedio de 2.500 armas blancas al año, y se identificó a quienes salían armados de fiesta”, a las que se deberían sumar “campañas de sensibilización contra las armas y de educación para el respeto, tolerancia y no violencia que dieron sus frutos”.

Entre las medidas que subrayan están:

-Que se sancione a quien porte armas prohibidas.

-La puesta a disposición judicial de los grupos violentos.

-Abordar la erradicación de la promoción de la violencia y el odio en Internet mediante una intervención que no permita la impunidad de su difusión.

-Impulsar con entidades especializadas en la deslegitimación de la violencia en el trabajo, en el ámbito social y en especial en el educativo, con la promoción de valores de respeto al prójimo, tolerancia y derechos humanos.

Movimiento contra la Intolerancia apunta finalmente que “ninguna de estas medias se está aplicando a fondo con efectividad y eficacia frente a la violencia urbana y juvenil”, por lo que reclama a las administraciones que “reaccionen con urgencia”.