Niveles de polen altos en el plátano y moderados en el del olivo y las gramíneas

Los niveles de polen la región, según la Red Palinológica de la Comunidad de Madrid (Red Palinocam), que coordina la Dirección General de Salud Pública de la institución regional, se sitúan a “niveles altos” del plátano de sombra -una situación que supera la de años anteriores- y va de nivel medio a moderado en polen de olivo y gramíneas hasta el 8 de enero.

La Red Palinocam es un sistema de información, que funciona desde enero hasta el 30 de junio, y que incluye el envío de información por correo electrónico y mensajes de móvil (SMS) en caso de que se superen los umbrales. Dicha red actualiza diariamente en la web de la Comunidad (www.madrid.org/polen) la información sobre los valores de polen analizados de lunes a viernes, así como los boletines con predicción a corto plazo de los tipos de polen que provocan más alergias, según la época.

El sistema de vigilancia del polen atmosférico se realiza a partir del muestreo ininterrumpido, los 365 días del año, del aire recogido por los 11 captadores volumétricos distribuidos por toda la región. Dichas muestras se depositan sobre una superficie adhesiva que se recoge a diario de forma manual para, una vez en el laboratorio, se puedan analizar con microscopio óptico. Tras esta operación los datos se envían al centro coordinador que elabora la información y la mantiene actualizada.

La Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense ejerce la Dirección Científico-Técnica de la Red Palinológica, que coordina la Comunidad junto con los ayuntamientos implicados en la gestión del análisis del polen, y que se recoge en las estaciones ubicadas en sus municipios: Alcalá de Henares, Alcobendas, Aranjuez, Coslada, Getafe, Leganés, Las Rozas, Collado Villalba y Madrid.

La persona alérgica debe conocer el tipo del polen al que es alérgico, los periodos del año de polinización, los niveles, y si es posible, la predicción de los tipos polínicos. También, debe seguir la medicación según las pautas prescritas por el médico, y en todo caso evitar el contacto del polen con las mucosas de la boca, nariz y ojos, empleando gafas de sol y mascarillas. 

En los domicilios, se aconseja utilizar el aspirador y bayetas húmedas para limpiar el polvo y evitar la proliferación de ácaros, así como emplear filtros de polen en el aire acondicionado de viviendas y también de los vehículos. Se debe tener en cuenta que las concentraciones de polen en la atmósfera son mayores a primera hora de la mañana y última de la tarde, y aumentan de forma brusca los días de vientos fuertes y tormentas primaverales de alto contenido eléctrico.