Comienza una reñida y fragmentada campaña para las Elecciones Generales

La pasada madrugada dio comienzo la campaña para las Elecciones Generales del 28 de abril de 2019, y lo hizo de forma tradicional con la pegada de carteles que ‘invadirán’ literalmente los espacios publicitarios de las calles, plazas o arcenes de carreteras de todo el país.

Con sus respectivas cortes de militantes, cada partido que se presenta para liderar la política española los próximos cuatro años -siempre que la más que posible fragmentación del hemiciclo de la carrera de San Jerónimo no concite cambios de fechas- ha tomado el cubo con cola de pegar y la escoba y han hecho visibles sus lemas.

Con la intensidad que presupone una campaña tan dividida y precedida de ásperos debates mediáticos, los líderes de los partidos han puesto sus caras en público con esos lemas que se escucharán hasta la saciedad hasta la misma ‘jornada de reflexión’, que puntualmente alguno suele romper para mayor ajetreo de la Junta Electoral Central.

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE), bajo la fotografía en blanco y negro de Pedro Sánchez ha colocado el eslogan ‘La España que quieres. Haz que pase’. Por su parte, su principal rival, el Partido Popular (PP) colocará bajo la foto en color de Pablo Casado (que presenta nuevo logotipo creado para que luzca la bandera nacional con sus fondos azules) el lema ‘Valor seguro’.

En Unidas Podemos (UP), más proclives a lo colectivo, en vez de la fotografía de Pablo Iglesias han preferido los rostros de la gente de la calle y sus manos abiertas con el lema ‘La historia la escribes tú’. Finalmente, y siempre desde la perspectiva de lo que van a lucir en la contienda electoral que empieza los partidos con representación parlamentaria, Ciudadanos (Cs) vuelve a la figura fotográfica de Albert Rivera (que no el Carlos Alberto que apareció en los papeles como diputado en fechas recientes) y que también ha querido dar uso a la bandera nacional para rodear su figura; el lema: ‘¡Vamos! Ciudadanos’ que le permite el doble uso de esta palabra.

Quince días de misivas para captar el voto ante una perspectiva que tanto las empresas de marketing electoral como demoscópicas auguran ‘muy dividido’ y donde la ‘seducción’ más importante es la más imprevisible, ya que afecta a casa la mitad del censo de electores que no ha decidido aún a quién seleccionar y, ni siquiera, si acudirá el 28 de abril a su colegio electoral correspondiente.